(Se han hecho eco Europa Press, Extremadura24h y Santander24h, mayo 2026)
Quiero explicar algo que veo muy a menudo en mujeres que llegan a la perimenopausia: el aumento de peso abdominal no es «inevitable por la edad», sino una respuesta metabólica a la caída de estrógenos y progesterona. Por eso el clásico «come menos y muévete más» no funciona en esta etapa —e incluso puede ser contraproducente por el efecto del cortisol— y por eso propongo un abordaje distinto, basado en nutrición antiinflamatoria, entrenamiento de fuerza y cuidado del sueño.

«Esta resistencia metabólica no es una consecuencia inevitable del envejecimiento, sino una respuesta del organismo ante la nueva realidad hormonal.»
Este enfoque ha tenido eco en varios medios, que lo han publicado con el mismo contenido: