(Se ha hecho eco La Vanguardia, 9 febrero 2026)
He hablado con La Vanguardia sobre algo que veo continuamente en consulta: mujeres válidas, trabajadoras, madres y luchadoras que a partir de los 40 años llegan derrotadas por su propio cuerpo, sin más explicación que «es la edad» o «es el estrés». Insomnio, aumento de grasa abdominal, irritabilidad o pérdida de masa muscular no son fallos personales: son procesos biológicos de la perimenopausia, una etapa que empieza mucho antes de la menopausia y de la que casi nadie habla.
«Muchas cosas que nos pasan no son culpa nuestra. Son cambios biológicos y tienen solución. Nunca es tarde para cuidarse.»
En la entrevista explico el programa integral online que he desarrollado tras más de cuatro años aplicando este enfoque en consulta: seis meses de acompañamiento basado en cuatro pilares —nutrición personalizada (nada de dietas restrictivas ni contar calorías), ejercicio realista adaptado a cada mujer, suplementación con criterio médico y ajuste del tratamiento farmacológico cuando es necesario. El objetivo no es solo perder peso, sino recuperar la energía, dormir bien y volver a reconocerse.